Saludo al Sol y Surya Namaskara - 12 posturas y mantras

Francisca Pichardo

Francisca Pichardo

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24 de junio de 2026

Secuencia de posturas de yoga para el saludo al sol en sánscrito (Surya Namaskar).

Cuando el movimiento se acompaña de una palabra con sentido, el Saludo al Sol deja de ser una simple activación física. Aquí encontrarás el nombre de la secuencia en sánscrito, el significado de sus posturas, los 12 mantras tradicionales, una guía para coordinarlos con la respiración y algunas adaptaciones útiles para practicar en casa, también durante etapas de mayor sensibilidad corporal.

La esencia de la práctica en pocos puntos

  • Surya Namaskara significa saludo o reverencia al Sol.
  • Una ronda completa suele incluir 12 posiciones y se repite comenzando con cada pierna.
  • Los mantras honran 12 nombres o cualidades del Sol, como amigo, fuente de luz y nutridor.
  • La respiración marca el ritmo, pero no conviene forzar la coordinación entre postura y recitación.
  • Existen distintas versiones según la escuela, por lo que no hay una única secuencia universal.

Qué significa el saludo al sol en sánscrito

El nombre tradicional es Sūrya Namaskāra, escrito en devanagari como सूर्य नमस्कार. Sūrya significa Sol y namaskāra expresa saludo, homenaje o reverencia. No se trata únicamente de mirar al sol o practicar al amanecer, sino de reconocer simbólicamente la fuente de luz, calor y vida.

En mi forma de entenderlo, la parte más valiosa del nombre está en namaskāra. La práctica invita a moverse con respeto hacia el propio cuerpo, sin convertir la flexibilidad, la velocidad o el número de rondas en una competición.

También conviene aclarar algo que suele confundirse. El nombre sánscrito describe una práctica vinculada al Sol, pero las posturas actuales proceden de diversas tradiciones modernas de yoga. Por eso la secuencia puede cambiar en el número de movimientos, el uso de Chaturanga o la manera de colocar los pies.

Secuencia de posturas de yoga, el saludo al sol en sánscrito, con figuras blancas sobre fondo rojo.

Las 12 posturas de Surya Namaskara paso a paso

La versión más conocida comienza de pie y enlaza flexiones, extensiones y una postura invertida. La respiración ayuda a organizar el movimiento, aunque cada persona debe mantener un ritmo que le permita respirar de forma continua y cómoda.

Paso Postura en sánscrito Acción respiratoria habitual
1 Pranamasana Exhalar y centrar la atención
2 Hasta Uttanasana Inspirar al elevar los brazos
3 Padahastasana o Uttanasana Exhalar al inclinar el tronco
4 Ashwa Sanchalanasana Inspirar al llevar una pierna atrás
5 Phalakasana o Dandasana Retener brevemente o respirar con naturalidad
6 Ashtanga Namaskara o Chaturanga Dandasana Exhalar durante el descenso
7 Bhujangasana Inspirar al abrir el pecho
8 Parvatasana o Adho Mukha Svanasana Exhalar al elevar las caderas
9 Ashwa Sanchalanasana Inspirar al adelantar la pierna contraria
10 Padahastasana o Uttanasana Exhalar al acercar el segundo pie
11 Hasta Uttanasana Inspirar al elevar el cuerpo
12 Pranamasana Exhalar y volver al centro

Cómo completar una ronda

En el paso 4 se lleva primero la pierna derecha hacia atrás y en el paso 9 se adelanta la misma pierna. Después se repite la secuencia cambiando el lado. Así, una ronda completa trabaja ambos lados del cuerpo y suele contar como dos recorridos de 12 posiciones.

En la transición entre la plancha y la cobra, algunas escuelas utilizan Ashtanga Namaskara, apoyando rodillas, pecho y barbilla, mientras que otras emplean Chaturanga Dandasana. Para principiantes, la primera opción puede resultar más accesible, siempre que no se comprima el cuello.

Los 12 mantras y su significado

La fórmula más extendida combina Om, uno de los nombres solares y Namaḥ, que puede traducirse como “reverencia” o “me inclino ante”. La pronunciación exacta requiere práctica, pero una recitación sencilla y consciente es más útil que repetir sonidos a gran velocidad.

Mantra Significado aproximado
Om Mitrāya Namaḥ Reverencia al Sol como amigo de todos.
Om Ravaye Namaḥ Reverencia a quien brilla y guía.
Om Sūryāya Namaḥ Reverencia al Sol, fuente de energía y actividad.
Om Bhānave Namaḥ Reverencia a quien ilumina.
Om Khagāya Namaḥ Reverencia a quien se desplaza por el cielo.
Om Pūṣṇe Namaḥ Reverencia al principio que nutre y sostiene.
Om Hiraṇyagarbhāya Namaḥ Reverencia al seno o matriz dorada de la creación.
Om Marīcaye Namaḥ Reverencia a los rayos luminosos del Sol.
Om Ādityāya Namaḥ Reverencia a Āditya, hijo de Aditi.
Om Savitre Namaḥ Reverencia a la fuerza que impulsa y vivifica.
Om Arkāya Namaḥ Reverencia al Sol digno de alabanza.
Om Bhāskarāya Namaḥ Reverencia al creador de la luz.

Estos significados son aproximados porque cada nombre contiene matices culturales y simbólicos. Yo prefiero utilizarlos como puntos de atención: “amigo” puede recordarnos la conexión, “nutridor” la gratitud y “fuente de luz” la claridad mental.

Lee también: Utthita Trikonasana paso a paso para practicar con estabilidad

Cómo pronunciarlo sin complicarse

En muchas clases se escucha namah, mientras que la transliteración académica escribe namaḥ. El signo final indica una ligera aspiración, pero no es necesario dominar toda la fonética sánscrita para comenzar.

Las vocales largas aparecen con una raya, como en Sūrya o Bhāskara. Al principio basta con recitar despacio, escuchar una pronunciación fiable y evitar deformar la respiración por intentar imitar cada sonido de inmediato.

Cómo unir mantra, respiración y movimiento

Hay dos maneras prácticas de incorporar los cantos. La primera consiste en recitar un mantra por postura, siguiendo los 12 nombres de la tabla. La segunda es realizar varias rondas en silencio y añadir los mantras solo en la primera o última ronda, cuando el cuerpo ya conoce el recorrido.

  1. Colócate en Pranamasana y establece una respiración tranquila.
  2. Asocia cada mantra con una postura, sin acelerar el movimiento para terminar la frase.
  3. Coordina las inspiraciones con la apertura del cuerpo y las exhalaciones con las flexiones.
  4. Si pierdes el ritmo, detén la recitación y conserva una respiración estable.
  5. Termina con unos instantes de quietud para notar el efecto de la práctica.

En mi experiencia de acompañamiento, el error más común es tratar el mantra como una carrera de memoria. La respiración tiene prioridad. Una sola ronda lenta, bien sentida, puede aportar más presencia que 12 repeticiones realizadas con tensión.

Los bīja mantras, como Hrām, Hrīm o Hrauṃ, aparecen en algunas escuelas junto a los nombres solares. Son sílabas semilla y no deben mezclarse sin criterio con la versión básica; para empezar, recomiendo aprender primero los 12 mantras principales.

Errores frecuentes y adaptaciones seguras

El Saludo al Sol puede ser dinámico, pero no tiene que ser intenso para ser eficaz. Saltar los pies, bloquear los codos o llevar la espalda a una profundidad que no permite respirar son señales de que la secuencia necesita una adaptación.

  • Muñecas sensibles: apoya las manos sobre bloques o practica la transición con las rodillas en el suelo.
  • Zona lumbar delicada: realiza una cobra baja y alarga la columna antes de elevar el pecho.
  • Isquiotibiales rígidos: flexiona las rodillas en Uttanasana en lugar de redondear toda la espalda.
  • Falta de fuerza: sustituye Chaturanga por rodillas, pecho y barbilla o desciende con apoyo.
  • Embarazo: adapta la flexión, amplía la base y evita posiciones incómodas o presión abdominal, con orientación profesional.

Si existe dolor agudo, mareo, lesión reciente o una condición médica relevante, conviene consultar antes con un profesional sanitario y con un instructor cualificado. El cansancio muscular leve puede ser normal, pero el dolor no es un requisito de la práctica.

También es importante no asumir que todas las versiones ofrecen lo mismo. Ashtanga, Hatha, Sivananda y otras líneas pueden cambiar el ritmo, la respiración, el orden de las posturas o los mantras. Elegir una versión y mantenerla durante unas semanas facilita observar qué te ayuda realmente.

Lleva la práctica a tu mañana con sentido

Para comenzar, bastan 3 rondas lentas, unos 5 minutos y un espacio donde puedas moverte sin interrupciones. Practicar al amanecer puede reforzar el simbolismo solar, pero la regularidad importa más que la hora exacta.

El valor de Sūrya Namaskāra no está en repetir una coreografía perfecta. Está en unir postura, respiración, atención y una intención sencilla. Cuando el cuerpo se mueve sin prisa y el mantra deja de ser un sonido automático, cada saludo se convierte en una forma concreta de empezar el día con más claridad.

Este artículo tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. El material se ha elaborado con el apoyo de modernas herramientas analíticas y lingüísticas (IA). Antes de tomar una decisión, consulte a un experto.

Preguntas frecuentes

Surya Namaskara significa saludo o reverencia al Sol. La versión más conocida incluye 12 posiciones, desde Pranamasana hasta Bhujangasana y Adho Mukha Svanasana, y se repite cambiando la pierna para trabajar ambos lados.

Una opción es recitar un mantra por postura, sin acelerar el movimiento para terminar la frase. Las inspiraciones suelen acompañar la apertura del cuerpo y las exhalaciones las flexiones, pero la respiración continua y cómoda siempre tiene prioridad.

En la transición entre la plancha y la cobra, algunas escuelas usan Ashtanga Namaskara, apoyando rodillas, pecho y barbilla. Otras emplean Chaturanga Dandasana; para principiantes, la primera opción puede resultar más accesible si no se comprime el cuello.

Con muñecas sensibles pueden utilizarse bloques o apoyar las rodillas; para la zona lumbar conviene practicar una cobra baja, y con isquiotibiales rígidos se pueden flexionar las rodillas. Durante el embarazo es recomendable ampliar la base, adaptar las flexiones y evitar la presión abdominal con orientación profesional.
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Autor Francisca Pichardo
Francisca Pichardo
Mi nombre es Francisca Pichardo y llevo 9 años dedicándome a explorar y compartir el mundo del yoga, el bienestar y la maternidad consciente. Mi camino en este ámbito comenzó de forma muy personal, buscando herramientas para mi propio equilibrio y crecimiento, lo que me llevó a descubrir la profunda conexión entre el cuerpo, la mente y el espíritu. A través de vidyayoga.es, mi objetivo es traducir conocimientos complejos en información accesible y práctica, ayudando a quienes buscan una vida más plena y conectada, especialmente en la hermosa etapa de la maternidad. Me esfuerzo por ofrecer contenidos rigurosos, contrastando fuentes y presentando la información de manera clara y ordenada, para que cada lectura sea un paso más en tu propio viaje de bienestar.
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