La mejor postura para parir según cada fase del parto

Lara Cabrera

Lara Cabrera

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13 de junio de 2026

Pareja en sala de partos. Ella sentada en balón, buscando la mejor postura para parir, él la abraza.

Durante el parto, muchas mujeres imaginan que tendrán que permanecer tumbadas y con las piernas elevadas. La mejor postura para parir no es una posición única, sino aquella que te permite respirar, moverte y colaborar con tu cuerpo sin perder seguridad. Aquí encontrarás opciones concretas para la dilatación y el expulsivo, qué cambia con la epidural y cómo incluir tus preferencias en el plan de parto.

La libertad de movimiento suele ser más útil que perseguir una postura perfecta

  • No existe una postura universal: la más adecuada depende de la fase del parto, el dolor, la posición del bebé y tu situación clínica.
  • Durante la dilatación, caminar, balancearte, arrodillarte o colocarte a cuatro apoyos puede mejorar el confort.
  • Para el expulsivo, las posiciones verticales, laterales o de rodillas son alternativas a estar tumbada boca arriba.
  • Con epidural, suele ser posible cambiar de postura, pero siempre con ayuda y tras comprobar la movilidad de las piernas.
  • El plan de parto debe ser flexible: expresa tus preferencias, pero deja margen para adaptarlas si cambian las circunstancias.

La postura adecuada cambia según el momento del parto

Cuando alguien me pregunta cuál es la postura ideal, suelo responder que conviene pensar menos en una fotografía final y más en la posibilidad de cambiar de posición. No suele sentirse igual una contracción caminando que sentada, ni es lo mismo la fase de dilatación que el momento en que el bebé está descendiendo.

La evidencia disponible no demuestra que una postura concreta garantice un parto más rápido o sin intervenciones. La OMS recomienda facilitar que cada mujer adopte la posición que le resulte más cómoda, incluidas las posiciones verticales, siempre que el bienestar materno y fetal pueda vigilarse correctamente.

También conviene desmontar una idea frecuente. Estar tumbada boca arriba no es siempre peligroso, pero mantener esa posición durante todo el parto puede resultar incómodo y limitar el movimiento. Si una postura te marea, aumenta el dolor o dificulta la respiración, deja de ser una buena opción aunque parezca técnicamente correcta.

Posiciones que pueden ayudarte durante la dilatación

En la primera fase del parto, el objetivo no es encontrar una postura para quedarse quieta, sino facilitar el descanso, el movimiento y la tolerancia a las contracciones. Puedes alternar varias en pocos minutos y volver a una anterior si notas alivio.

De pie y caminando

Caminar, apoyarte en la pared o balancear la pelvis mientras estás de pie permite aprovechar la gravedad y mantener las caderas activas. Muchas mujeres sienten menos presión lumbar cuando se inclinan hacia delante sobre la cama, una mesa o los hombros de su acompañante.

Esta opción suele funcionar bien al principio de la dilatación, pero no tienes que mantenerla si te agota. El cansancio también es una señal para descansar, no un fracaso del proceso.

Sentada sobre una pelota

La pelota de parto puede facilitar pequeños movimientos circulares de la pelvis y ofrecer una postura más cómoda que estar tumbada. Es especialmente útil si quieres mantenerte erguida, pero necesitas descargar parte del peso.

Debe utilizarse sobre una superficie estable y con alguien cerca, sobre todo cuando las contracciones son intensas o hay mareo. No es necesario hacer grandes círculos. A veces basta con sentarse, respirar y mover suavemente la pelvis.

De rodillas o a cuatro apoyos

Arrodillarte sobre una colchoneta, apoyarte en la cama o colocarte a cuatro apoyos puede reducir la presión en la zona lumbar. También permite mover la pelvis con libertad y cambiar la inclinación del tronco según la intensidad de la contracción.

Cuando el dolor se concentra en la espalda, esta es una de las primeras posiciones que probaría. No garantiza que el bebé cambie de orientación, pero puede mejorar el confort y dar más espacio para moverte.

De lado para descansar

La posición lateral, con una almohada entre las rodillas, es una buena aliada cuando necesitas recuperar fuerzas. También puede ser útil si tienes náuseas, te sientes débil o prefieres una postura menos exigente físicamente.

Su principal ventaja es que combina descanso y seguridad sin obligarte a permanecer completamente boca arriba. Puedes cambiar de lado cada cierto tiempo o elevar ligeramente el tronco.

Qué opciones tienes durante el expulsivo

En el expulsivo, la postura debe permitirte pujar con comodidad y al equipo sanitario controlar la evolución del bebé. Las posiciones verticales pueden asociarse con menos episiotomías y menos partos instrumentales, aunque algunos estudios también encuentran más desgarros de segundo grado o mayor pérdida de sangre. La certeza de estas diferencias es limitada, por lo que no tiene sentido convertir una posición en una regla.

Posición Qué puede aportar Qué conviene tener en cuenta
De pie o en cuclillas Aprovecha la gravedad y puede facilitar la sensación de descenso. Puede cansar las piernas y requiere apoyo estable para evitar perder el equilibrio.
De rodillas Permite inclinar el tronco y moverte con libertad. Necesita una superficie cómoda y espacio suficiente alrededor.
A cuatro apoyos Puede aliviar la presión lumbar y facilitar cambios de pelvis. No siempre es fácil mantenerla si hay epidural o monitorización continua.
De lado Favorece el descanso y resulta práctica con analgesia epidural. Puede requerir ayuda para mantener una pierna elevada o cambiar de lado.
Semisentada Ofrece una solución intermedia entre estar tumbada y estar erguida. Conviene evitar quedar completamente plana si no existe una razón clínica.

La postura de cuclillas puede ser potente, pero no es obligatoria ni siempre la más cómoda. Si te tiembla el cuerpo, te cuesta respirar o no puedes sostenerte, una posición lateral o semisentada puede ayudarte mucho más. La comodidad no es un detalle secundario, porque facilita que puedas relajarte entre contracciones y participar en las decisiones.

La posición de litotomía, tumbada boca arriba con las piernas elevadas, puede ser necesaria en determinadas intervenciones o situaciones urgentes. Lo importante es que no se convierta automáticamente en la única opción cuando no existe una indicación para mantenerla.

Cómo cambia la elección si tienes epidural

La epidural no elimina todas las posibilidades de movimiento, pero sí puede reducir la sensibilidad y la fuerza de las piernas. Por eso, no debes levantarte sola aunque te encuentres bien. La matrona o el equipo de anestesia deben comprobar cuánto control conservas y ayudarte a cambiar de postura.

Con una epidural de baja dosis, algunos hospitales permiten posiciones laterales, semisentadas, de rodillas o con apoyo. La posición de lado puede ser especialmente práctica para descansar y, en ciertos casos, se ha relacionado con mejores resultados en el parto vaginal espontáneo frente a algunas posiciones verticales. El beneficio depende de la situación y no justifica forzarla si te resulta incómoda.

Los cables de monitorización, la vía intravenosa, una sonda o la necesidad de controlar de cerca al bebé pueden limitar las opciones. Eso no significa que tengas que aceptar una postura fija sin explicación. Puedes preguntar de forma sencilla qué movimiento es posible y por qué se recomienda un cambio concreto.

Si aparece una alteración en la frecuencia cardiaca fetal, sangrado importante, fiebre, mareo intenso u otra señal de alarma, la prioridad pasa a ser la valoración clínica. En ese momento, cambiar de posición puede formar parte de la respuesta necesaria y no debe interpretarse como una pérdida de autonomía.

Cómo prepararte sin convertir el parto en un examen

Practicar algunas posturas durante el embarazo puede ayudarte a reconocer qué te relaja y qué movimientos te resultan naturales. Yo prepararía tres o cuatro opciones, por ejemplo caminar, apoyarte hacia delante, colocarte de lado y probar a cuatro apoyos, en lugar de intentar memorizar una secuencia perfecta.

Incluye tus preferencias en el plan de parto y coméntalas con la matrona antes de que llegue el momento. El Ministerio de Sanidad contempla el plan de parto como una herramienta para expresar necesidades y expectativas, no como un contrato que deba cumplirse aunque cambien las circunstancias.

Lee también: ¿Cuándo empieza a reírse un bebé? Etapas y señales

Lo que conviene preguntar en tu maternidad

  • Si puedes caminar durante la dilatación cuando el embarazo es de bajo riesgo.
  • Qué posiciones permiten con monitorización fetal continua.
  • Qué alternativas ofrecen si solicitas epidural.
  • Si disponen de pelota, barra de apoyo, colchoneta o silla de parto.
  • Si puedes cambiar de postura durante el expulsivo y quién te ayudará.

Un error habitual es pensar que una postura vertical siempre será mejor. Otro es practicar únicamente tumbada porque es la posición más conocida. La preparación más útil consiste en aprender a escuchar el cuerpo y pedir apoyo, no en llegar al hospital con una única idea inamovible.

También ayuda que la persona acompañante conozca dos o tres maneras de sostenerte. Puede ofrecer los hombros para que te inclines, colocar almohadas entre tus piernas o recordarte que cambies de lado cuando lleves mucho tiempo en la misma posición. Su papel no es dirigir el parto, sino facilitar que te sientas segura y atendida.

La mejor decisión puede ser cambiar de postura varias veces

Si tuviera que resumirlo en una pauta sencilla, diría esto: durante la dilatación, busca movimiento y alivio; durante el expulsivo, elige la posición que te permita pujar con comodidad y que el equipo pueda acompañar de forma segura; con epidural, prioriza las posturas asistidas y el descanso lateral si te resulta agradable.

No necesitas demostrar resistencia ni cumplir una idea concreta de parto consciente. Poder cambiar de opinión, aceptar analgesia o elegir una postura diferente también forma parte de una experiencia informada. Tu comodidad y la seguridad del bebé deben avanzar juntas, con comunicación clara y margen para adaptar el plan cuando sea necesario.

Este artículo tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. El material se ha elaborado con el apoyo de modernas herramientas analíticas y lingüísticas (IA). Antes de tomar una decisión, consulte a un experto.

Preguntas frecuentes

No existe una postura única. Puedes alternar caminar, balancearte de pie, sentarte sobre una pelota, arrodillarte, colocarte a cuatro apoyos o tumbarte de lado para descansar. La mejor será la que reduzca el dolor y te permita respirar y moverte con seguridad.

Además de estar tumbada, puedes probar estar de pie, en cuclillas, de rodillas, a cuatro apoyos, de lado o semisentada. Las posiciones verticales pueden asociarse con menos episiotomías y partos instrumentales, aunque también con más desgarros de segundo grado o pérdida de sangre, y la certeza de estas diferencias es limitada.

En muchos casos sí, pero siempre con ayuda del equipo sanitario. La epidural puede reducir la sensibilidad y la fuerza de las piernas, por lo que no debes levantarte sola. Según la movilidad y la monitorización, pueden ofrecerte posiciones laterales, semisentadas o de rodillas.

Expresa tus preferencias y pregunta si podrás caminar, usar una pelota o cambiar de postura durante el expulsivo. También conviene saber qué alternativas existen con monitorización continua o epidural. El plan debe ser flexible para adaptarse a la evolución del parto y a la seguridad materna y fetal.
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Autor Lara Cabrera
Lara Cabrera
Soy Lara Cabrera, y mi camino en el mundo del yoga, el bienestar y la maternidad consciente suma ya 13 años de experiencia. Desde que descubrí la profunda conexión entre el cuerpo, la mente y el espíritu, me he dedicado a explorar y compartir cómo estas prácticas pueden transformar nuestras vidas, especialmente en la etapa tan especial de la maternidad. Me apasiona desgranar conceptos complejos, como los beneficios de una respiración consciente o las bases de una crianza respetuosa, para que resulten accesibles y prácticos para ti. Mi objetivo es ofrecerte información rigurosa y contrastada, presentada de forma clara y cercana, para que encuentres en vidyayoga.es un espacio de apoyo y crecimiento en tu bienestar integral.
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